El denominador común entre los clientes que entran por primera vez a El Colmo es la sorpresa.
A menos de dos meses desde su apertura, muchos comensales todavía llegan buscando el restaurante de “el chef de la tele” y encuentran, en cambio, algo muy distinto: un mostrador con modalidad autoservicio y una cartelera a modo de menú que ofrece, únicamente, ocho variedades de sándwiches.
Los desprevenidos, sin embargo, sonríen al ver al mismísimo Ariel Rodríguez Palacios oficiando de anfitrión, dispuesto a contarles la historia del proyecto, a orientarlos en la elección y, demandas de la popularidad, a sacarse una foto con ellos.